{"id":28852,"date":"2014-02-14T11:11:00","date_gmt":"2014-02-14T10:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/meta.copyriot.com\/?guid=1b543a075ae7c366e9194e158a1a4a20"},"modified":"2014-02-14T11:11:00","modified_gmt":"2014-02-14T10:11:00","slug":"guattari-y-lacan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/meta.copyriot.com\/2014\/02\/guattari-y-lacan\/","title":{"rendered":"Guattari y Lacan"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-AR; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-language: EN-US; mso-fareast-theme-font: minor-latin;\">Una de las cuestiones claves de la relaci\u00f3n entre Lacan y Guattari ser\u00e1 la postura ante el significante. El papel central del significante para el estructuralismo, es una de las cr\u00edticas de Guattari. Tambi\u00e9n el esfuerzo por matematizar el inconsciente de forma sistem\u00e1tica, anulando (seg\u00fan F\u00e9lix) la riqueza del inconsciente Freudiano, abierto al mito y al sue\u00f1o. Por otro lado, la reducci\u00f3n Lacaniana de la pluralidad de semi\u00f3ticas en beneficio de la ling\u00fc\u00edstica. No se trata para Guattari de quitarle importancia al significante, desde ya que la tiene, pero no se puede pensar en t\u00e9rminos de universales.&nbsp;<\/span><br \/><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;\">Sin embargo y a pesar de la cr\u00edtica del antiedipo, Guattari nunca descalifico de manera total a Lacan.<\/span><br \/><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"line-height: 18.399999618530273px;\"><br \/><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"line-height: 18.399999618530273px;\"><br \/><\/span><\/span><a href=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-b46uDnumUeE\/Uv3rIy-JrOI\/AAAAAAAAIc4\/a3aOPCVAGQo\/s1600\/550960_2200487429472_1765905813_1130203_1254187213_n.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-b46uDnumUeE\/Uv3rIy-JrOI\/AAAAAAAAIc4\/a3aOPCVAGQo\/s1600\/550960_2200487429472_1765905813_1130203_1254187213_n.jpg\" height=\"640\" width=\"476\" \/><\/a><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"line-height: 18.399999618530273px;\"><br \/><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;\"><\/span><\/p>\n<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-FcRQGEosdrA\/Uv3rQh2ZYiI\/AAAAAAAAIdA\/rWOMRXldV4Y\/s1600\/lacan-400.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-FcRQGEosdrA\/Uv3rQh2ZYiI\/AAAAAAAAIdA\/rWOMRXldV4Y\/s1600\/lacan-400.jpg\" height=\"363\" width=\"400\" \/><\/a><\/div>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;\"><br \/><\/span>  <\/p>\n<div class=\"MsoNormal\"><i><span style=\"font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-fareast-font-family: Calibri;\">El objeto de nuestros ataques no es la ideolog\u00eda del psicoan\u00e1lisis sino el psicoan\u00e1lisis en cuanto tal, tanto en su pr\u00e1ctica como en su teor\u00eda. Y no hay, en este aspecto, contradicci\u00f3n alguna en sostener que el psicoan\u00e1lisis es algo extraordinario y, al mismo tiempo, que desde el principio marcha en una direcci\u00f3n err\u00f3nea. El giro idealista est\u00e1 presente desde el comienzo. Pero no es contradictorio: aunque la putrefacci\u00f3n ya est\u00e1 en el origen, en ella crecen espl\u00e9ndidas flores. Lo que nosotros llamamos idealismo en el psicoan\u00e1lisis es todo un sistema de proyecciones y reducciones propias de la teor\u00eda y de la pr\u00e1ctica del an\u00e1lisis: reducci\u00f3n de la producci\u00f3n deseante a un sistema de representaciones llamadas inconscientes, y a las formas de motivaci\u00f3n, de expresi\u00f3n y de comprensi\u00f3n correspondientes; reducci\u00f3n de la f\u00e1brica del inconsciente a un escenario dram\u00e1tico, Edipo o Hamlet; reducci\u00f3n de las catexis sociales de la libido a catexis familiares, desviaci\u00f3n del deseo hacia coordenadas familiaristas, Edipo, una vez m\u00e1s. No queremos decir que el psicoan\u00e1lisis haya inventado a Edipo. Se limita a responder a la demanda, cada cual se presenta con su Edipo. El psicoan\u00e1lisis no hace m\u00e1s que elevar Edipo al cuadrado \u2013un Edipo de transferencia, un Edipo de Edipo\u2013 en la ci\u00e9naga del div\u00e1n. Pues, ya sea familiar o anal\u00edtico, Edipo es fundamentalmente un aparato de represi\u00f3n de las m\u00e1quinas deseantes, en absoluto una formaci\u00f3n propia del inconsciente en cuanto tal. Tampoco deseamos sostener que Edipo, o sus equivalentes, var\u00eden seg\u00fan las formaciones sociales consideradas. Estamos m\u00e1s inclinados a creer, como los estructuralistas, que se trata de una constante. Pero es la constante de una desviaci\u00f3n de las fuerzas del inconsciente. Por eso atacamos a Edipo: no en nombre de unas sociedades que no implicar\u00edan a Edipo, sino debido a la sociedad que lo implica de un modo eminente, la nuestra, la capitalista. No atacamos a Edipo en nombre de ideales pretendidamente superiores a la sexualidad, sino en nombre de la propia sexualidad, que no se reduce al \u201csucio secretito de familia\u201d. No establecemos diferencia alguna entre las variaciones imaginarias de Edipo y la constante estructural, puesto que se trata en ambos extremos del mismo atolladero, del mismo avasallamiento de las m\u00e1quinas deseantes. Lo que el psicoan\u00e1lisis llama la soluci\u00f3n o la disoluci\u00f3n de Edipo es en extremo c\u00f3mico, ya que se trata precisamente de la puesta en marcha de la deuda infinita, el an\u00e1lisis interminable, la epidemia ed\u00edpica, su transmisi\u00f3n de padres a hijos. Cu\u00e1nto desatino, cu\u00e1ntas estupideces han podido decirse en nombre de Edipo, especialmente a prop\u00f3sito de los ni\u00f1os. Una psiquiatr\u00eda materialista es aquella que introduce la producci\u00f3n en el deseo y viceversa, la que introduce al deseo en la producci\u00f3n. El delirio no remite al padre, ni siquiera al nombre del padre, sino a todos los nombres de la Historia. Es algo as\u00ed como la inmanencia de las m\u00e1quinas deseantes en las grandes m\u00e1quinas sociales. Es la ocupaci\u00f3n del campo social hist\u00f3rico por parte de las m\u00e1quinas deseantes. Lo \u00fanico que el psicoan\u00e1lisis ha comprendido de la psicosis es su l\u00ednea \u201cparanoica\u201d, la que conduce a Edipo, a la castraci\u00f3n y a todos esos aparatos represivos que se han inyectado en el inconsciente. Pero el fondo esquizofr\u00e9nico del delirio, la l\u00ednea \u201cesquizofr\u00e9nica\u201d que dise\u00f1a un campo ajeno a la familia, se le ha escapado por completo. Foucault dec\u00eda que el psicoan\u00e1lisis segu\u00eda siendo sordo a la voz de la sinraz\u00f3n. Y, efectivamente, el psicoan\u00e1lisis lo neurotiza todo y, mediante tal neurotizaci\u00f3n, no contribuye \u00fanicamente a producir esa neurosis cuya curaci\u00f3n es interminable, sino al mismo tiempo a reproducir al psic\u00f3tico como aquel que se resiste a la edipizaci\u00f3n. Carece por completo de una posibilidad de acceso directo a la esquizofrenia. Y pierde igualmente la naturaleza inconsciente de la sexualidad debido a su idealismo, al idealismo familiarista y teatral. F. Guattari<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span>Una de las cuestiones claves de la relaci&oacute;n entre Lacan y Guattari ser&aacute; la postura ante el significante. El papel central del significante para el estructuralismo, es una de las cr&iacute;ticas de Guattari. Tambi&eacute;n el esfuerzo por matematizar el inconsciente de forma sistem&aacute;tica, anulando (seg&uacute;n F&eacute;lix) la riqueza del inconsciente Freudiano, abierto al mito y al sue&ntilde;o. Por otro lado, la reducci&oacute;n Lacaniana de la pluralidad de semi&oacute;ticas en beneficio de la ling&uuml;&iacute;stica. No se trata para Guattari de quitarle importancia al significante, desde ya que la tiene, pero no se puede pensar en t&eacute;rminos de universales.&nbsp;<\/span><br \/><span>Sin embargo y a pesar de la cr&iacute;tica del antiedipo, Guattari nunca descalifico de manera total a Lacan.<\/span><br \/><span><span><br \/><\/span><\/span><span><span><br \/><\/span><\/span><a href=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-b46uDnumUeE\/Uv3rIy-JrOI\/AAAAAAAAIc4\/a3aOPCVAGQo\/s1600\/550960_2200487429472_1765905813_1130203_1254187213_n.jpg\" imageanchor=\"1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-b46uDnumUeE\/Uv3rIy-JrOI\/AAAAAAAAIc4\/a3aOPCVAGQo\/s1600\/550960_2200487429472_1765905813_1130203_1254187213_n.jpg\" height=\"640\" width=\"476\"><\/a><span><span><br \/><\/span><\/span><span><\/span><\/p>\n<div><\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-FcRQGEosdrA\/Uv3rQh2ZYiI\/AAAAAAAAIdA\/rWOMRXldV4Y\/s1600\/lacan-400.jpg\" imageanchor=\"1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-FcRQGEosdrA\/Uv3rQh2ZYiI\/AAAAAAAAIdA\/rWOMRXldV4Y\/s1600\/lacan-400.jpg\" height=\"363\" width=\"400\"><\/a><\/div>\n<p><span><br \/><\/span>  <\/p>\n<div><i><span>El objeto de nuestros ataques no es la ideolog&iacute;a del psicoan&aacute;lisis sino el psicoan&aacute;lisis en cuanto tal, tanto en su pr&aacute;ctica como en su teor&iacute;a. Y no hay, en este aspecto, contradicci&oacute;n alguna en sostener que el psicoan&aacute;lisis es algo extraordinario y, al mismo tiempo, que desde el principio marcha en una direcci&oacute;n err&oacute;nea. El giro idealista est&aacute; presente desde el comienzo. Pero no es contradictorio: aunque la putrefacci&oacute;n ya est&aacute; en el origen, en ella crecen espl&eacute;ndidas flores. Lo que nosotros llamamos idealismo en el psicoan&aacute;lisis es todo un sistema de proyecciones y reducciones propias de la teor&iacute;a y de la pr&aacute;ctica del an&aacute;lisis: reducci&oacute;n de la producci&oacute;n deseante a un sistema de representaciones llamadas inconscientes, y a las formas de motivaci&oacute;n, de expresi&oacute;n y de comprensi&oacute;n correspondientes; reducci&oacute;n de la f&aacute;brica del inconsciente a un escenario dram&aacute;tico, Edipo o Hamlet; reducci&oacute;n de las catexis sociales de la libido a catexis familiares, desviaci&oacute;n del deseo hacia coordenadas familiaristas, Edipo, una vez m&aacute;s. No queremos decir que el psicoan&aacute;lisis haya inventado a Edipo. Se limita a responder a la demanda, cada cual se presenta con su Edipo. El psicoan&aacute;lisis no hace m&aacute;s que elevar Edipo al cuadrado &ndash;un Edipo de transferencia, un Edipo de Edipo&ndash; en la ci&eacute;naga del div&aacute;n. 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