{"id":29737,"date":"2015-01-21T14:20:00","date_gmt":"2015-01-21T13:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/meta.copyriot.com\/?guid=0cda42a39a9d94b6e026e2e60b010b06"},"modified":"2015-01-21T14:20:00","modified_gmt":"2015-01-21T13:20:00","slug":"deleuze-2015-01-21-142000","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/meta.copyriot.com\/2015\/01\/deleuze-2015-01-21-142000\/","title":{"rendered":"Deleuze 2015-01-21 14:20:00"},"content":{"rendered":"<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">I\/M La tercera tesis de Bergson: <o:p><\/o:p><\/span><\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-asGc_T6zkMY\/VL-nD0LsdnI\/AAAAAAAAIxU\/hi-4ui9hJ7A\/s1600\/bergson%2Bjoven.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-asGc_T6zkMY\/VL-nD0LsdnI\/AAAAAAAAIxU\/hi-4ui9hJ7A\/s1600\/bergson%2Bjoven.jpg\" height=\"400\" width=\"245\" \/><\/a><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\"><br \/><\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">Si se intentara presentarla con una f\u00f3rmula brutal, se podr\u00eda decir: adem\u00e1s de que el instante es un corte inm\u00f3vil del movimiento, el movimiento es un corte m\u00f3vil de la duraci\u00f3n, es decir, del Todo o de un todo. Lo cual implica que el movimiento expresa algo m\u00e1s profundo: el cambio en la duraci\u00f3n o en el todo. Que la duraci\u00f3n sea cambio, esto forma parte de su propia definici\u00f3n: ella cambia y no cesa de cambiar. Por ejemplo, la materia se mueve, pero no cambia. Ahora bien, el movimiento expresa un cambio en la duraci\u00f3n o en el todo. El problema est\u00e1, por un lado, en esta expresi\u00f3n y, por el otro, en la identificaci\u00f3n todo-duraci\u00f3n. El movimiento es una traslaci\u00f3n en el espacio. Ahora bien, cada vez que hay traslaci\u00f3n de partes en el espacio, hay tambi\u00e9n cambio cualitativo en un todo. En Materia y memoria Bergson daba m\u00faltiples ejemplos. Un animal se mueve, pero no para nada: se mueve para comer, para migrar, etc. Dir\u00edase que el movimiento supone una diferencia de potencial, y que se propone colmarla. S\u00ed considero abstractamente partes o lugares, A y B, no comprendo el movimiento que va del uno al otro. Pero estoy en A y tengo hambre, y en B hay alimento. Una vez que he llegado a B y he comido, lo que ha cambiado no es s\u00f3lo mi estado, es el estado del todo que comprend\u00eda a B, A y todo lo que hab\u00eda entre los dos. Cuando Aquiles pasa a la tortuga, lo que cambia es el estado del todo que comprend\u00eda a la tortuga, a Aquiles y a la distancia entre ambos. El movimiento siempre remite a un cambio; la migraci\u00f3n, a una variaci\u00f3n estacional. Y lo mismo sucede con los cuerpos: la ca\u00edda de un cuerpo supone otro que lo atrae, y expresa un cambio en el todo que los comprende a los dos. Si se piensa en puros \u00e1tomos, sus movimientos, que dan fe de una acci\u00f3n rec\u00edproca de todas las partes de la materia, expresan necesariamente modificaciones, perturbaciones, cambios de energ\u00eda en el todo. Lo que Bergson descubre m\u00e1s all\u00e1 de la traslaci\u00f3n es la vibraci\u00f3n, la irradiac\u00ed\u00f3n. Nuestro error est\u00e1 en creer que lo que se mueve son elementos cualesquiera exteriores a las cualidades. Pero las cualidades mismas son puras vibraciones que cambian al mismo tiempo que se mueven los pretendidos elementos. En La evoluci\u00f3n creadora, Bergson da un ejemplo tan famoso que ya no distinguimos lo que tiene de sorprendente. Dice que, cuando pongo az\u00facar en un vaso de agua, \u201cdebo esperar a que el az\u00facar se disuelva\u201d, Es de todas formas curioso, porque Bergson parece olvidar que el movimiento de una cuchara puede apresurar esa disoluci\u00f3n. Pero, \u00bfqu\u00e9 quiere decir ante todo? Que el movimiento de traslaci\u00f3n que separa las part\u00edculas de az\u00facar y las pone en suspensi\u00f3n en el agua, expresa a su vez un cambio en el todo, es decir, en el contenido del vaso, un paso cualitativo del agua en la que hay az\u00facar al estado de agua azucarada. Si la agito con la cuchara, acelero el movimiento, pero tambi\u00e9n cambio el todo que incluye ahora a la cuchara, y el movimiento acelerado contin\u00faa expresando el cambio del todo. \u00abLos desplazamientos puramente superficiales de masas y de mol\u00e9culas, que estudian la f\u00edsica y \u00b7la qu\u00edmica\u00bb, pasan a ser, \u00abcon respecto a ese movimiento vital que se produce en profundidad, que es transformaci\u00f3n y no ya traslaci\u00f3n, lo que la parada de un m\u00f3vil es al movimiento de este m\u00f3vil en el espacio\u00bb&#8220;. As\u00ed pues, en su tercera tesis, Bergson presenta la analog\u00eda siguiente:<br \/><!--[if !supportLineBreakNewLine]--><br \/><!--[endif]--><o:p><\/o:p><\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 15.6pt; margin-bottom: 18.0pt; margin-left: -15.0pt; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm; vertical-align: baseline;\"><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 15.6pt; margin-bottom: 18.0pt; margin-left: -15.0pt; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm; vertical-align: baseline;\"><span style=\"color: #575554; font-family: inherit, serif;\"><span style=\"font-size: xx-small;\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; <\/span><b><span style=\"font-size: large;\">&nbsp;Cortes inm\u00f3viles\/movimiento&nbsp;<\/span><\/b><\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 15.6pt; margin-bottom: 18.0pt; margin-left: -15.0pt; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm; vertical-align: baseline;\"><span style=\"color: #575554; font-family: inherit, serif;\"><b><span style=\"font-size: large;\"><br \/><\/span><\/b><\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 15.6pt; margin: 0cm 0cm 18pt -15pt; text-align: right; vertical-align: baseline;\"><span style=\"color: #575554; font-family: inherit, serif;\"><b><span style=\"font-size: large;\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Movimiento como corte m\u00f3vil\/Cambio cualitativo<\/span><\/b><span style=\"font-size: xx-small;\"><o:p><\/o:p><\/span><\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"> <span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\"><!--[if !supportLineBreakNewLine]--><br \/><!--[endif]--><o:p><\/o:p><\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">Con la \u00fanica diferencia de que la relaci\u00f3n de la izquierda expresa una ilusi\u00f3n, y la de la derecha una realidad. Lo principal que pretende decir Bergson con el vaso de agua azucarada es que mi espera, cualquiera que sea, expresa una duraci\u00f3n como realidad mental, espiritual. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 esa duraci\u00f3n espiritual da testimonio, no s\u00f3lo para m\u00ed que estoy esperando, sino tambi\u00e9n para un todo que cambia? Bergson dec\u00eda: el todo no est\u00e1 dado ni puede darse (y el error de la ciencia moderna, como de la ciencia antigua, era darse el todo, de dos maneras diferentes). Muchos fil\u00f3sofos hab\u00edan dicho ya que el todo ni estaba dado ni pod\u00eda darse; de ello s\u00f3lo sacaban la conclusi\u00f3n de que el todo era una noci\u00f3n desprovista de sentido. La conclusi\u00f3n de Bergson es muy diferente: si el todo no se puede dar, es porque es lo <b>Abierto<\/b>, y le corresponde <b>cambiar sin cesar<\/b> o hacer surgir algo nuevo; en s\u00edntesis, durar. \u00abLa duraci\u00f3n del universo no tiene sino que fundirse en uno con la libertad de creaci\u00f3n que en \u00e9l puede hallar lugar. Y ello hasta el punto de que, cada vez que nos encontremos ante una duraci\u00f3n o dentro de una duraci\u00f3n, podremos concluir en la existencia de un todo que cambia, y que en alguna parte est\u00e1 abierto. Es bien conocido que primero Bergson descubri\u00f3 la duraci\u00f3n como id\u00e9ntica a la conciencia. Pero un estudio m\u00e1s profundo de la conciencia lo indujo a demostrar que ella no exist\u00eda sino abri\u00e9ndose a un todo, coincidiendo con la apertura de un todo. Lo mismo para el ser viviente: cuando Bergson lo compara a un todo, o al todo del universo, parece retomar la m\u00e1s vieja de las comparaciones.&nbsp; Sin embargo, \u00e9l invierte completamente los t\u00e9rminos. Porque si el ser vivo es un todo, por tanto asimilable al todo del universo. No es en cuanto ser\u00eda un microcosmos tan cerrado como se supone lo est\u00e1 el todo, sino, por el contrario, en cuanto est\u00e1 abierto a un mundo, y el mundo, el universo, es \u00e9l mismo lo Abierto. All\u00ed donde algo vive, hay, abierto en alguna parte, un registro en que el tiempo se inscribe.\u00bb&nbsp;Si hubiera que definir el todo, se lo definir\u00eda por la&nbsp;<\/span><b><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 14.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">Relaci\u00f3n<\/span><\/b><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">. Pues la relaci\u00f3n no es una propiedad de los objetos, sino que siempre es exterior a sus t\u00e9rminos. Adem\u00e1s es inseparable de lo abierto, y presenta una existencia espiritual o mental. Las relaciones no pertenecen a los objetos, sino al todo, a condici\u00f3n de no confundirlo con un conjunto cerrado de objetos. Por obra del movimiento en el espacio, los objetos de un conjunto cambian de posiciones respectivas. Pero, por obra de las relaciones, el todo se transforma o cambia de cualidad. De la duraci\u00f3n misma o del tiempo. Podemos decir que es el todo de las relaciones. No ha de confundirse el todo, los \u00abtodos\u00bb, con conjuntos. Los conjuntos son cerrados, y todo lo que es cerrado est\u00e1 artificialmente cerrado. Los conjuntos son siempre conjuntos de partes. Pero un todo no es cerrado, es abierto; y no tiene partes, salvo en un sentido muy especial, puesto que no se divide sin cambiar de naturaleza en cada etapa de la divisi\u00f3n. \u00abEl todo real muy bien podr\u00eda ser una continuidad indivisible&#8220; El todo no es un conjunto cerrado, sino, por el contrario, aquello por lo cual el conjunto nunca est\u00e1 absolutamente cerrado, nunca est\u00e1 completamente a resguardo, aquello que lo mantiene abierto en alguna parte, como un firme hilo que lo enlazara al resto del universo. El vaso de agua es efectivamente un conjunto cerrado que encierra partes, el agua, el az\u00facar, quiz\u00e1 la cuchara: pero el todo no est\u00e1 ah\u00ed. El todo se crea, y no cesa de crearse en una u otra dimensi\u00f3n sin partes, como aquello que lleva al conjunto de un estado cualitativo a otro diferente, como el puro devenir sin interrupci\u00f3n que pasa por esos estados. Este es el sentido por el que el todo es espiritual o mental. \u00abEl vaso de agua, el az\u00facar y el proceso de disoluci\u00f3n del az\u00facar en el agua son sin duda abstracciones, y el Todo en el que han sido recortados por mis sentidos y mi entendimiento progresa tal vez a la manera de una conciencia. De todas formas, ese recorte artificial de un conjunto o de un sistema cerrado no es una pura ilusi\u00f3n. Tiene su fundamento y, si el v\u00ednculo de cada cosa con el todo (ese v\u00ednculo parad\u00f3jico que la enlaza con lo abierto) es imposible de romper, al menos puede ser prolongado, estirado al infinito, y ser cada vez m\u00e1s tenue. Es que la organizaci\u00f3n de la materia hace posible los sistemas cerrados o los conjuntos determinados de partes; y el despliegue del espacio los torna necesarios. Pero, precisamente, los conjuntos est\u00e1n en el espacio, y el todo, los todos, est\u00e1n en la duraci\u00f3n, son la duraci\u00f3n misma en cuanto \u00e9sta no cesa de cambiar. Ello hasta el punto de que las dos f\u00f3rmulas que correspond\u00edan a la primera tesis de Bergson adquieren ahora un car\u00e1cter mucho m\u00e1s riguroso: \u00abcortes inm\u00f3viles + tiempo abstracto\u00bb remite a conjuntos cerrados, de los que las partes son, en efecto, cortes inm\u00f3viles, y los estados sucesivos se calculan seg\u00fan un tiempo abstracto; mientras que \u00abmovimiento real + duraci\u00f3n concreta\u00bb remite a la apertura de un todo que dura, y cuyos movimientos son otros tantos cortes m\u00f3viles atravesando los sistemas cerrados. Al cabo de esta tercera tesis nos encontramos, de hecho, en tres niveles: 1) los conjuntos o sistemas cerrados, que se definen por objetos discernibles o partes distintas; 2) el movimiento de traslaci\u00f3n, que se establece entre estos objetos y modifica su posici\u00f3n respectiva; 3) la duraci\u00f3n o el todo, realidad espiritual que no cesa de cambiar de acuerdo con sus propias relaciones. El movimiento tiene, pues, dos caras, en cierto modo. Por una parte, es lo que acontece entre objetos o partes; por la otra, lo que expresa la duraci\u00f3n o el todo. El hace que la duraci\u00f3n, al cambiar de naturaleza, se divida en los objetos, y que los objetos, al profundizarse, al perder sus contornos, se re\u00fanan en la duraci\u00f3n.&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">Se dir\u00e1, por tanto, que el movimiento remite los objetos de un sistema cerrado a la duraci\u00f3n abierta. Y la duraci\u00f3n, a los objetos del sistema que ella fuerza a abrirse.&nbsp;<\/span><\/div>\n<p><\/p>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">El movimiento remite los objetos entre los cuales se establece al todo cambiante que \u00e9l expresa, e inversamente. Por el movimiento, el todo se divide en los objetos, y los objetos se re\u00fanen en el todo: y, entre ambos justamente, \u00abtodo\u00bb cambia. A los objetos o partes de un conjunto, podemos considerarlos como cortes inm\u00f3viles; pero el movimiento se establece entre estos cortes, y remite los objetos o partes a la duraci\u00f3n de un todo que cambia; expresa, pues, el cambio del todo en relaci\u00f3n con los objetos, \u00e9l mismo es un corte m\u00f3vil de la duraci\u00f3n. Estamos as\u00ed en condiciones de comprender la profunda tesis del primer cap\u00edtulo de Materia y memoria:&nbsp;<\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">1) no hay solamente im\u00e1genes instant\u00e1neas, es decir, cortes inm\u00f3viles del movimiento;&nbsp;<\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">2) hay im\u00e1genes-movimiento que son cortes m\u00f3viles de la duraci\u00f3n;&nbsp;<\/span><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"background: white; line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"color: #222222; font-family: &quot;Arial&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES-AR;\">3) por fin, hay im\u00e1genes-tiempo, es decir, im\u00e1genes-duraci\u00f3n, im\u00e1genes-cambio, im\u00e1genes-relaci\u00f3n, im\u00e1genes-volumen, m\u00e1s all\u00e1 del movimiento mismo&#8230;<o:p><\/o:p><\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div><span>I\/M La tercera tesis de Bergson: <\/p>\n<p><\/span><\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-asGc_T6zkMY\/VL-nD0LsdnI\/AAAAAAAAIxU\/hi-4ui9hJ7A\/s1600\/bergson%2Bjoven.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-asGc_T6zkMY\/VL-nD0LsdnI\/AAAAAAAAIxU\/hi-4ui9hJ7A\/s1600\/bergson%2Bjoven.jpg\" height=\"400\" width=\"245\"><\/a><\/div>\n<div><span><br \/><\/span><\/div>\n<div><span>Si se intentara presentarla con una f&oacute;rmula brutal, se podr&iacute;a decir: adem&aacute;s de que el instante es un corte inm&oacute;vil del movimiento, el movimiento es un corte m&oacute;vil de la duraci&oacute;n, es decir, del Todo o de un todo. Lo cual implica que el movimiento expresa algo m&aacute;s profundo: el cambio en la duraci&oacute;n o en el todo. Que la duraci&oacute;n sea cambio, esto forma parte de su propia definici&oacute;n: ella cambia y no cesa de cambiar. Por ejemplo, la materia se mueve, pero no cambia. Ahora bien, el movimiento expresa un cambio en la duraci&oacute;n o en el todo. El problema est&aacute;, por un lado, en esta expresi&oacute;n y, por el otro, en la identificaci&oacute;n todo-duraci&oacute;n. El movimiento es una traslaci&oacute;n en el espacio. Ahora bien, cada vez que hay traslaci&oacute;n de partes en el espacio, hay tambi&eacute;n cambio cualitativo en un todo. En Materia y memoria Bergson daba m&uacute;ltiples ejemplos. Un animal se mueve, pero no para nada: se mueve para comer, para migrar, etc. Dir&iacute;ase que el movimiento supone una diferencia de potencial, y que se propone colmarla. S&iacute; considero abstractamente partes o lugares, A y B, no comprendo el movimiento que va del uno al otro. Pero estoy en A y tengo hambre, y en B hay alimento. Una vez que he llegado a B y he comido, lo que ha cambiado no es s&oacute;lo mi estado, es el estado del todo que comprend&iacute;a a B, A y todo lo que hab&iacute;a entre los dos. Cuando Aquiles pasa a la tortuga, lo que cambia es el estado del todo que comprend&iacute;a a la tortuga, a Aquiles y a la distancia entre ambos. El movimiento siempre remite a un cambio; la migraci&oacute;n, a una variaci&oacute;n estacional. Y lo mismo sucede con los cuerpos: la ca&iacute;da de un cuerpo supone otro que lo atrae, y expresa un cambio en el todo que los comprende a los dos. Si se piensa en puros &aacute;tomos, sus movimientos, que dan fe de una acci&oacute;n rec&iacute;proca de todas las partes de la materia, expresan necesariamente modificaciones, perturbaciones, cambios de energ&iacute;a en el todo. Lo que Bergson descubre m&aacute;s all&aacute; de la traslaci&oacute;n es la vibraci&oacute;n, la irradiac&iacute;&oacute;n. Nuestro error est&aacute; en creer que lo que se mueve son elementos cualesquiera exteriores a las cualidades. Pero las cualidades mismas son puras vibraciones que cambian al mismo tiempo que se mueven los pretendidos elementos. En La evoluci&oacute;n creadora, Bergson da un ejemplo tan famoso que ya no distinguimos lo que tiene de sorprendente. Dice que, cuando pongo az&uacute;car en un vaso de agua, &ldquo;debo esperar a que el az&uacute;car se disuelva&rdquo;, Es de todas formas curioso, porque Bergson parece olvidar que el movimiento de una cuchara puede apresurar esa disoluci&oacute;n. Pero, &iquest;qu&eacute; quiere decir ante todo? Que el movimiento de traslaci&oacute;n que separa las part&iacute;culas de az&uacute;car y las pone en suspensi&oacute;n en el agua, expresa a su vez un cambio en el todo, es decir, en el contenido del vaso, un paso cualitativo del agua en la que hay az&uacute;car al estado de agua azucarada. Si la agito con la cuchara, acelero el movimiento, pero tambi&eacute;n cambio el todo que incluye ahora a la cuchara, y el movimiento acelerado contin&uacute;a expresando el cambio del todo. &laquo;Los desplazamientos puramente superficiales de masas y de mol&eacute;culas, que estudian la f&iacute;sica y &middot;la qu&iacute;mica&raquo;, pasan a ser, &laquo;con respecto a ese movimiento vital que se produce en profundidad, que es transformaci&oacute;n y no ya traslaci&oacute;n, lo que la parada de un m&oacute;vil es al movimiento de este m&oacute;vil en el espacio&raquo;&#8220;. As&iacute; pues, en su tercera tesis, Bergson presenta la analog&iacute;a siguiente:<br \/><!--[if !supportLineBreakNewLine]--><br \/><!--[endif]--><\/p>\n<p><\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div><span><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; <\/span><b><span>&nbsp;Cortes inm&oacute;viles\/movimiento&nbsp;<\/span><\/b><\/span><\/div>\n<div><span><b><span><br \/><\/span><\/b><\/span><\/div>\n<div><span><b><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Movimiento como corte m&oacute;vil\/Cambio cualitativo<\/span><\/b><span><\/p>\n<p><\/span><\/span><\/div>\n<div> <span><!--[if !supportLineBreakNewLine]--><br \/><!--[endif]--><\/p>\n<p><\/span><\/div>\n<div><span>Con la &uacute;nica diferencia de que la relaci&oacute;n de la izquierda expresa una ilusi&oacute;n, y la de la derecha una realidad. Lo principal que pretende decir Bergson con el vaso de agua azucarada es que mi espera, cualquiera que sea, expresa una duraci&oacute;n como realidad mental, espiritual. Pero, &iquest;por qu&eacute; esa duraci&oacute;n espiritual da testimonio, no s&oacute;lo para m&iacute; que estoy esperando, sino tambi&eacute;n para un todo que cambia? Bergson dec&iacute;a: el todo no est&aacute; dado ni puede darse (y el error de la ciencia moderna, como de la ciencia antigua, era darse el todo, de dos maneras diferentes). Muchos fil&oacute;sofos hab&iacute;an dicho ya que el todo ni estaba dado ni pod&iacute;a darse; de ello s&oacute;lo sacaban la conclusi&oacute;n de que el todo era una noci&oacute;n desprovista de sentido. La conclusi&oacute;n de Bergson es muy diferente: si el todo no se puede dar, es porque es lo <b>Abierto<\/b>, y le corresponde <b>cambiar sin cesar<\/b> o hacer surgir algo nuevo; en s&iacute;ntesis, durar. &laquo;La duraci&oacute;n del universo no tiene sino que fundirse en uno con la libertad de creaci&oacute;n que en &eacute;l puede hallar lugar. Y ello hasta el punto de que, cada vez que nos encontremos ante una duraci&oacute;n o dentro de una duraci&oacute;n, podremos concluir en la existencia de un todo que cambia, y que en alguna parte est&aacute; abierto. Es bien conocido que primero Bergson descubri&oacute; la duraci&oacute;n como id&eacute;ntica a la conciencia. Pero un estudio m&aacute;s profundo de la conciencia lo indujo a demostrar que ella no exist&iacute;a sino abri&eacute;ndose a un todo, coincidiendo con la apertura de un todo. Lo mismo para el ser viviente: cuando Bergson lo compara a un todo, o al todo del universo, parece retomar la m&aacute;s vieja de las comparaciones.&nbsp; Sin embargo, &eacute;l invierte completamente los t&eacute;rminos. Porque si el ser vivo es un todo, por tanto asimilable al todo del universo. No es en cuanto ser&iacute;a un microcosmos tan cerrado como se supone lo est&aacute; el todo, sino, por el contrario, en cuanto est&aacute; abierto a un mundo, y el mundo, el universo, es &eacute;l mismo lo Abierto. All&iacute; donde algo vive, hay, abierto en alguna parte, un registro en que el tiempo se inscribe.&raquo;&nbsp;Si hubiera que definir el todo, se lo definir&iacute;a por la&nbsp;<\/span><b><span>Relaci&oacute;n<\/span><\/b><span>. Pues la relaci&oacute;n no es una propiedad de los objetos, sino que siempre es exterior a sus t&eacute;rminos. Adem&aacute;s es inseparable de lo abierto, y presenta una existencia espiritual o mental. Las relaciones no pertenecen a los objetos, sino al todo, a condici&oacute;n de no confundirlo con un conjunto cerrado de objetos. Por obra del movimiento en el espacio, los objetos de un conjunto cambian de posiciones respectivas. Pero, por obra de las relaciones, el todo se transforma o cambia de cualidad. De la duraci&oacute;n misma o del tiempo. Podemos decir que es el todo de las relaciones. No ha de confundirse el todo, los &laquo;todos&raquo;, con conjuntos. Los conjuntos son cerrados, y todo lo que es cerrado est&aacute; artificialmente cerrado. Los conjuntos son siempre conjuntos de partes. Pero un todo no es cerrado, es abierto; y no tiene partes, salvo en un sentido muy especial, puesto que no se divide sin cambiar de naturaleza en cada etapa de la divisi&oacute;n. &laquo;El todo real muy bien podr&iacute;a ser una continuidad indivisible&#8220; El todo no es un conjunto cerrado, sino, por el contrario, aquello por lo cual el conjunto nunca est&aacute; absolutamente cerrado, nunca est&aacute; completamente a resguardo, aquello que lo mantiene abierto en alguna parte, como un firme hilo que lo enlazara al resto del universo. El vaso de agua es efectivamente un conjunto cerrado que encierra partes, el agua, el az&uacute;car, quiz&aacute; la cuchara: pero el todo no est&aacute; ah&iacute;. El todo se crea, y no cesa de crearse en una u otra dimensi&oacute;n sin partes, como aquello que lleva al conjunto de un estado cualitativo a otro diferente, como el puro devenir sin interrupci&oacute;n que pasa por esos estados. Este es el sentido por el que el todo es espiritual o mental. &laquo;El vaso de agua, el az&uacute;car y el proceso de disoluci&oacute;n del az&uacute;car en el agua son sin duda abstracciones, y el Todo en el que han sido recortados por mis sentidos y mi entendimiento progresa tal vez a la manera de una conciencia. De todas formas, ese recorte artificial de un conjunto o de un sistema cerrado no es una pura ilusi&oacute;n. Tiene su fundamento y, si el v&iacute;nculo de cada cosa con el todo (ese v&iacute;nculo parad&oacute;jico que la enlaza con lo abierto) es imposible de romper, al menos puede ser prolongado, estirado al infinito, y ser cada vez m&aacute;s tenue. Es que la organizaci&oacute;n de la materia hace posible los sistemas cerrados o los conjuntos determinados de partes; y el despliegue del espacio los torna necesarios. Pero, precisamente, los conjuntos est&aacute;n en el espacio, y el todo, los todos, est&aacute;n en la duraci&oacute;n, son la duraci&oacute;n misma en cuanto &eacute;sta no cesa de cambiar. Ello hasta el punto de que las dos f&oacute;rmulas que correspond&iacute;an a la primera tesis de Bergson adquieren ahora un car&aacute;cter mucho m&aacute;s riguroso: &laquo;cortes inm&oacute;viles + tiempo abstracto&raquo; remite a conjuntos cerrados, de los que las partes son, en efecto, cortes inm&oacute;viles, y los estados sucesivos se calculan seg&uacute;n un tiempo abstracto; mientras que &laquo;movimiento real + duraci&oacute;n concreta&raquo; remite a la apertura de un todo que dura, y cuyos movimientos son otros tantos cortes m&oacute;viles atravesando los sistemas cerrados. Al cabo de esta tercera tesis nos encontramos, de hecho, en tres niveles: 1) los conjuntos o sistemas cerrados, que se definen por objetos discernibles o partes distintas; 2) el movimiento de traslaci&oacute;n, que se establece entre estos objetos y modifica su posici&oacute;n respectiva; 3) la duraci&oacute;n o el todo, realidad espiritual que no cesa de cambiar de acuerdo con sus propias relaciones. El movimiento tiene, pues, dos caras, en cierto modo. Por una parte, es lo que acontece entre objetos o partes; por la otra, lo que expresa la duraci&oacute;n o el todo. El hace que la duraci&oacute;n, al cambiar de naturaleza, se divida en los objetos, y que los objetos, al profundizarse, al perder sus contornos, se re&uacute;nan en la duraci&oacute;n.&nbsp;<\/p>\n<p><\/span><\/div>\n<div><span>Se dir&aacute;, por tanto, que el movimiento remite los objetos de un sistema cerrado a la duraci&oacute;n abierta. Y la duraci&oacute;n, a los objetos del sistema que ella fuerza a abrirse.&nbsp;<\/span><\/div>\n<p><\/p>\n<div><span>El movimiento remite los objetos entre los cuales se establece al todo cambiante que &eacute;l expresa, e inversamente. Por el movimiento, el todo se divide en los objetos, y los objetos se re&uacute;nen en el todo: y, entre ambos justamente, &laquo;todo&raquo; cambia. A los objetos o partes de un conjunto, podemos considerarlos como cortes inm&oacute;viles; pero el movimiento se establece entre estos cortes, y remite los objetos o partes a la duraci&oacute;n de un todo que cambia; expresa, pues, el cambio del todo en relaci&oacute;n con los objetos, &eacute;l mismo es un corte m&oacute;vil de la duraci&oacute;n. Estamos as&iacute; en condiciones de comprender la profunda tesis del primer cap&iacute;tulo de Materia y memoria:&nbsp;<\/span><\/div>\n<div><span>1) no hay solamente im&aacute;genes instant&aacute;neas, es decir, cortes inm&oacute;viles del movimiento;&nbsp;<\/span><\/div>\n<div><span>2) hay im&aacute;genes-movimiento que son cortes m&oacute;viles de la duraci&oacute;n;&nbsp;<\/span><\/div>\n<div><span>3) por fin, hay im&aacute;genes-tiempo, es decir, im&aacute;genes-duraci&oacute;n, im&aacute;genes-cambio, im&aacute;genes-relaci&oacute;n, im&aacute;genes-volumen, m&aacute;s all&aacute; del movimiento mismo&#8230;<\/p>\n<p><\/span><\/div>\n","protected":false},"author":881,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[487,12,1],"tags":[1604,712,704,1605,695],"class_list":["post-29737","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rhizom","category-signs","category-syndicated","tag-bergson","tag-biopolitics","tag-borders","tag-cine","tag-korper"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/users\/881"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29737"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29738,"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29737\/revisions\/29738"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/meta.copyriot.com\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}